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Pilates e hiperlaxitud: cuando tu cuerpo no necesita estirarse más, sino sentirse sostenido

  • hace 1 día
  • 2 Min. de lectura
Pilates e hiperlaxitud: cuando tu cuerpo no necesita estirarse más, sino sentirse sostenido

Si tienes hiperlaxitud, probablemente lo has escuchado mil veces: “Qué flexible eres”.

Y sí, a simple vista puede parecer algo positivo. Pero vivir dentro de ese cuerpo a veces se siente distinto. Las articulaciones se van un poco más allá de lo cómodo. Aparecen

dolores que no sabes bien de dónde vienen. Hay días en los que el cuerpo se siente inestable, como si no terminara de sostenerse del todo.

La hiperlaxitud no es un error del cuerpo. Es una forma distinta de moverse. Tus ligamentos permiten más rango del habitual y eso, cuando no está acompañado por fuerza y control, puede terminar cansando al sistema.

Ahí es donde Pilates empieza a tener sentido.

Cuando estirar más ya no es la respuesta

Durante mucho tiempo nos hicieron creer que mientras más flexible fueras, mejor. Pero el cuerpo no funciona así.

Un cuerpo rígido se bloquea. Un cuerpo demasiado flexible, sin soporte muscular, se desgasta.

Cuando hay hiperlaxitud, la pregunta cambia. Ya no es cuánto más puedes estirarte, sino cómo puedes sostenerte mejor dentro del rango que ya tienes.

Y ese cambio de enfoque lo transforma todo.

Lo que Pilates propone, de verdad

Pilates no fuerza. No empuja. No te lleva más lejos de lo que tu cuerpo puede sostener.

Trabaja con los músculos profundos, esos que no llaman la atención, pero que son los que mantienen estables las articulaciones importantes: hombros, columna, pelvis.

Cuando esos músculos empiezan a activarse, algo se reorganiza. Las articulaciones dejan de cargar solas. El movimiento se vuelve más estable. El cuerpo empieza a confiar.

No ocurre de golpe. Ocurre poco a poco. Y cuando pasa, se nota.

Los cambios que muchas personas empiezan a sentir

Con una práctica constante y bien acompañada, los cambios suelen llegar sin ruido, pero con claridad:

  • Menos dolor al moverte.

  • Más estabilidad en el día a día.

  • Una postura que se siente más organizada.

  • Más seguridad en tu propio cuerpo.

  • Menos miedo a lesionarte.

  • Recuperaciones más rápidas.

  • Mejor rendimiento, tanto en el deporte como en lo cotidiano.

No porque el cuerpo se estire más.Sino porque por fin se siente sostenido.

Moverte con apoyo cambia la experiencia

Si sientes que tu cuerpo necesita más estabilidad que exigencia, en Mindbody estamos para acompañarte. Cada sesión de Pilates se adapta a tu historia corporal, a cómo te mueves hoy y a lo que tu cuerpo necesita para sentirse más seguro.

No se trata de llegar más lejos. Se trata de moverte con confianza. 

A veces, el primer paso no es estirarte más, sino encontrar un espacio donde tu cuerpo pueda sentirse sostenido.

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